El pasado lunes, 26 de febrero, en la localidad de Lanús, Argentina, ocurrió un incidente que generó una gran controversia en las redes sociales y en las comunidades locales. Alejo Jairo Zahir Mesa, un adolescente de 14 años de edad, murió durante un enfrentamiento con agentes de la Policía Federal Argentina (PFA). El hecho se produjo cuando un fracontirador de la PFA, al ser abordado por el menor y sus tres cómplices, se defendió con disparos para evitar el robo de su motocicleta.
Según informaciones preliminares, Zahir Mesa provenía del barrio Montecarlo, conocido por su alta incidencia de delitos. Sin embargo, su padre, un hombre de 45 años, aseguró que el adolescente no tenía antecedentes previos y que su último día en vida se dedicó a jugar fútbol en el Club Atlético Juventud.
El hecho se desarrolló en una zona de alta actividad criminal, donde se observó un aumento en las actividades de los grupos que se especializan en robo de motos. Los familiares y amigos del menor, en su despedida, organizaron un evento llamado "tumbero", caracterizado por disparos al aire y una caravana de motos que recorrieron el barrio de Monte Chingolo, lugar donde Zahir residía.
La Policía Federal Argentina (PFA) ha confirmado que el fracontirador que causó la muerte fue un agente en servicio, quien se defendió al ser abordado por el menor y sus tres cómplices. Los familiares y amigos del menor han expresado que el incidente ocurrió en un momento de tensión y que no hubo malintencionados en el hecho.
El hecho ha generado una gran controversia en las redes sociales, con muchos usuarios expresando que el incidente es una despedida que no debería haber ocurrido. Muchos han señalado que el adolescente era un joven de buen comportamiento y que el hecho fue un error por parte de la policía.
El caso ha generado una discusión sobre la manera en que la policía actúa en zonas de alto riesgo, así como sobre la necesidad de mejorar las medidas de prevención de delitos en las zonas donde se producen estos incidentes.
Los familiares han expresado que el adolescente era un joven muy activo, que disfrutaba del fútbol y que no tenía antecedentes previos. Algunos de sus amigos han señalado que el incidente fue un error por parte de la policía, ya que el menor no tenía intención de causar daño.
El hecho ha tenido un impacto en la comunidad local, donde muchos han expresado que el incidente es una despedida que no debería haber ocurrido. Los familiares han señalado que el adolescente era un joven de buen comportamiento y que el incidente fue un error por parte de la policía.
En los días siguientes, la Policía Federal Argentina (PFA) ha comenzado a investigar el caso, con el fin de determinar las causas exactas del incidente y las medidas que se tomarán para evitar futuros incidentes similares.