El Frente Sindicatos Unidos (FreSU), integrado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación Aceitera (FTCIO) y otros gremios, ha decidido activar un paro nacional por la reforma laboral. Este movimiento, que se llevará a cabo el viernes 27 de febrero, busca frenar el avance de la reforma laboral que el gobierno pretende implementar. Según información obtenida, el FreSU ha preparado un plan de acción que incluye marchas, paros y una demanda formal ante el Congreso.
La decisión de la CGT de presentar un amparo judicial contra la reforma laboral, anunciada el martes 23 de febrero, ha tenido un impacto significativo en la estrategia de los sindicatos. El amparo, que se presentará el lunes 28 de febrero, busca anular la normativa laboral que el gobierno ha promovido. Este paso judicial, además, refleja una estrategia de presión que busca evitar que la reforma sea aprobada antes de la fecha límite para su implementación.
El Frente Sindicatos Unidos (FreSU) ha confirmado que su movimiento no solo incluye paros, sino también una serie de medidas que buscan generar presión en el Congreso para que se revalue la reforma laboral. Los sindicatos participantes destacan que el objetivo es garantizar que el texto final de la reforma respete los derechos de los trabajadores, especialmente en cuanto a la estabilidad laboral y el tiempo mínimo de trabajo.
La decisión de la CGT de optar por la vía judicial ha sido un punto clave en la estrategia de los sindicatos. El FreSU ha destacado que el paro nacional, que se llevará a cabo el viernes 27, es una respuesta a las críticas de que la reforma laboral no contempla adecuadamente las necesidades de los trabajadores en el ámbito público y privado.
La reforma laboral que el gobierno quiere implementar ha generado controversia por su enfoque en la flexibilidad laboral, que algunos consideran como un riesgo para la estabilidad económica. Los sindicatos han argumentado que el texto propuesto no garantiza suficientes derechos laborales, especialmente en el ámbito público y privado. Este movimiento representa una de las primeras acciones de presión que los sindicatos han tomado ante el proyecto.
El Frente Sindicatos Unidos (FreSU) ha indicado que la marcha y el paro nacional se realizarán en las principales ciudades del país, con un enfoque en generar presión en el Congreso para que se revalue la reforma laboral. Los participantes destacan que el objetivo es garantizar que el texto final de la reforma respete los derechos de los trabajadores, especialmente en cuanto a la estabilidad laboral y el tiempo mínimo de trabajo.
El FreSU, integrado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación Aceitera (FTCIO) y otros gremios, ha preparado un plan de acción que incluye marchas