El fenómeno de los ataques de palometas, un tipo de pez carnívoros que habitan en zonas costeras y lagos, ha causado un incremento preocupante en las regiones del litoral argentino, especialmente en Entre Ríos y Santa Fe. Según datos recientes, más de 40 personas han sido hospitalizadas por mordeduras en las últimas 24 horas, con casos que llegan a afectar parte de un dedo. Este evento, aunque no es una amenaza inmediata, representa un riesgo silencioso que requiere atención especializada.
Las palometas, conocidas por su comportamiento agresivo, tienen una capacidad de mordedura que puede ser letal para niños y adultos jóvenes. En la última incidencia, un hombre perdió parte de un dedo debido a una mordedura, lo que ha generado alertas en las zonas costeras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre la necesidad de educación y prevención en áreas con alta presencia de estos peces.
El aumento de las temperaturas en las regiones costeras ha acelerado la proliferación de los peces carnívoros, como las palometas, que buscan alimento en áreas de agua dulce y salina. Este fenómeno, relacionado con el cambio climático, ha llevado a una mayor interacción con humanos, especialmente en áreas donde los habitantes se acercan a lagos y playas sin precaución.
En respuesta a este aumento en casos, el gobierno provincial de Entre Ríos ha implementado medidas de prevención, incluyendo campañas de conciencia en comunidades costeras y recomendaciones para evitar el contacto directo con estas especies. Los expertos destacan que la prevención es clave, ya que las mordeduras suelen ser leves a moderadas, pero pueden ser graves en casos de alergias o enfermedades preexistentes.
Las autoridades locales han iniciado un programa de monitoreo en zonas de alto riesgo, utilizando tecnología avanzada para identificar áreas donde las palometas están presentes. Este programa busca reducir el número de casos mediante una detección temprana y una respuesta rápida.
Los familiares y cuidadores de niños y adultos jóvenes deben ser alertados sobre los riesgos, ya que los niños son particularmente vulnerables a este tipo de incidentes. La OMS ha recomendado que los adultos que trabajan cerca de zonas costeras o lagos deben usar guantes o capotes para protegerse contra las mordeduras.
En la última semana, se han registrado 48 casos de mordeduras en Entre Ríos, con 12 casos en Santa Fe. Estos datos muestran un aumento significativo en la incidencia de ataques de palometas, lo que exige una respuesta integral desde las comunidades y las autoridades.
La prevención y la educación son esenciales para minimizar los daños. Los expertos recomiendan que las personas que se encuentren cerca de zonas costeras durante las horas de mayor actividad de las palometas (entre las 10 a.m. y 3 p.m.) deben mantener una distancia mínima de 1 metro de las áreas donde se observan estas especies.