¿Por qué un perro provocó dos muertes en Guaymallén? Las consecuencias en la seguridad vial

Editor 10 May, 2026 ... min lectura

Este sábado, en el interior de la provincia de Mendoza, se registraron dos tragedias relacionadas con la interacción entre un perro y un vehículo. Un repartidor de PedidosYa y un motociclista de 26 años murieron en circunstancias similares: chocando contra un perro en vías públicas de la zona de Bermejo, en Guaymallén. Estos casos, que ocurrieron a las alrededor de las 19:20, han generado preocupación sobre la seguridad vial y el comportamiento de los animales en espacios urbanos.

Según informes del Diario UNO, el accidente del motociclista sucedió cuando el hombre, mientras circulaba de norte a sur por la calle Coronel Gallardo al 3900, perdió el control de su motocicleta al chocar con un perro en una zona residencial. El impacto fue catastrófico: el motociclista falleció en el lugar, mientras que el perro, por su parte, fue encontrado sin vida en el escenario del incidente.

¿Por qué un perro puede ser un factor de riesgo en accidentes de tránsito?

Los expertos en seguridad vial explican que los perros en áreas urbanas, especialmente en zonas con alta presencia de tráfico, pueden ser una variable incógnita en los accidentes. Aunque es raro, el comportamiento impredecible de un animal en movimiento (como correr a través de calles) puede provocar que los conductores pierdan el control. En este caso, el perro, al estar en una zona de alto tráfico, actuó como un factor descontrolante.

  • El perro, en un momento de pánico, saltó sobre la vía pública
  • El conductor, al no ver el animal a tiempo, perdió el control
  • El impacto fue directo y violento, sin posibilidad de evitación

Este tipo de accidentes, aunque parecen triviales, son graves en términos de consecuencias humanas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 3% de los accidentes de tránsito en zonas rurales y urbanas involucran animales domésticos, pero en áreas con alta densidad de animales callejeros, la cifra puede ser mayor.

Los padres de familia y los responsables locales han comenzado a tomar medidas preventivas. En el lugar, se instalaron barreras físicas y semáforos adicionales para evitar que los perros se mezclan con el tráfico. Además, se recomienda que los dueños de perros se aseguren de que sus animales estén siempre controlados, especialmente en zonas con alta actividad de tránsito.

Este caso no solo es un recordatorio sobre la importancia de la prevención, sino también de la necesidad de adaptar las políticas de seguridad vial a las nuevas realidades urbanas. En un contexto donde la interacción entre humanos y animales en espacios públicos se ha vuelto cada vez más frecuente, estos accidentes deben ser abordados con urgencia.