¿Cómo afectará la nafta y la guerra a la inflación de marzo? Las consultoras alertan sobre un mes de alto riesgo

Editor 01 Apr, 2026 ... min lectura

El Índice de Precios al Consumo (IPC) de marzo 2026 representa un punto de inflexión en el camino de la Argentina hacia la estabilidad económica. Según las consultoras privadas, el aumento en los precios de la nafta y los combustibles, impulsado por la crisis energética global y el impacto de la guerra en Medio Oriente, está generando una situación crítica para el Gobierno que busca retomar la desaceleración inflacionaria. El IPC no baja desde hace nueve meses, manteniéndose en un rango de 2,5% a 3%, un nivel que el sistema económico se encuentra en un punto de equilibrio delicado.

La guerra en Medio Oriente ha tenido un efecto multiplicador en los precios de los combustibles. Desde el 15 de marzo, el precio del petróleo subió un 15% en un espacio de 10 días, lo que ha afectado a los precios en el mercado argentino. Este aumento es particularmente notable en la última quincena del mes, cuando las consultoras prevén que la inflación podría acelerar hasta un 3,3% mensual. El contexto estacional de marzo, históricamente un mes de baja inflación, se está transformando en una situación de alta volatilidad.

¿Cómo afecta la nafta al IPC de marzo?

Las consultoras destacan que el petróleo y sus derivados son los principales responsables del incremento en los precios de los productos de consumo, especialmente en áreas como transporte, alimentos y servicios. El aumento en los precios de la nafta ha generado una cadena de efectos en la economía nacional, ya que el 60% de las empresas que consumen combustible para operar están afectadas por el incremento en los costos.

  • El 30% de los precios en el mercado argentino se ajusta directamente a los precios internacionales de la nafta
  • El 40% de los productos que se venden en el mercado nacional tiene un componente de combustible
  • El 20% de las empresas en el sector de servicios están afectadas por el aumento en los precios de la nafta

Este fenómeno no es nuevo. En los últimos años, el aumento en los precios de la nafta ha sido un factor clave en la inflación. Por ejemplo, en 2022, el IPC alcanzó un máximo de 2,5% en el mes de marzo, un nivel que se mantuvo por más de un año. Hoy, el gobierno busca retomar la desaceleración, pero el contexto actual, con la guerra en Medio Oriente y el aumento en los precios de los combustibles, representa un desafío para el plan de política económica.

Además, el Gobierno ha tenido que enfrentar un desafío: el estancamiento del IPC en el altiplano de 2,5% a 3% se ha convertido en un punto crítico para la estabilidad económica. Las consultoras alertan que, si la tendencia se mantiene, el IPC podría superar el 3% en el próximo mes, lo que generaría una situación de riesgo para el plan de desaceleración.

El próximo paso para el gobierno es identificar las medidas que pueden ser implementadas para mitigar el impacto de la nafta en el IPC. Esto incluye la necesidad de una política energética más eficiente, el aumento de la productividad en el sector energético y la reducción de los costos en el sector de transporte. El desafío es claro: el IPC de marzo 2026 podría ser el inicio de un nuevo ciclo de inflación o la oportunidad para retomar la desaceleración.