Irán afirma haber destruido radares de EE.UU. e Israel en operación de represalia

Irán afirma haber destruido radares de EE.UU. e Israel en operación de represalia

Según información publicada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Irán realizó ataques contra infraestructuras militares estadounidenses e israelíes en respuesta a medidas tomadas por estos países. En un comunicado emitido este miércoles, el CGRI anunció la destrucción de más de siete radares ultraavanzados de Estados Unidos e Israel en la región. Este hecho fue confirmado por fuentes en el área metropolitana de Tel Aviv, donde se reportaron restos de misiles caídos tras lanzamientos de sistemas de defensa aérea israelíes.

El ataque también impactó en zonas estratégicas de Jordania, país que registró 119 drones y misiles contra su territorio desde el inicio de la operación de represalia. Según datos de la agencia Infobae, Jordania enfrenta una situación crítica al recibir lanzamientos de 60 misiles y 59 drones dirigidos a instalaciones vitales dentro de su territorio. Este escenario representa un aumento significativo en las tensiones en la región, especialmente en un contexto de relaciones diplomáticas complejas entre los países involucrados.

El Ministerio de Defensa de Israel y el Aeropuerto Internacional Ben-Gurion, situados en la zona metropolitana de Tel Aviv, fueron blanco de ataques por parte de las fuerzas iraníes. Estos incidentes ocurren en un período de alta actividad militar en el Medio Oriente, donde la presencia de fuerzas extranjeras y conflictos geopolíticos están modificando el equilibrio de poder regional.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) destacó en su comunicado que los ataques se realizaron en respuesta a medidas tomadas por Estados Unidos e Israel. En el contexto de la crisis en el Medio Oriente, el movimiento ha sido clave en la escalada de tensiones, generando preocupación en países como Jordania, que está enfrentando presiones por parte de las potencias involucradas en la región.

Las fuerzas iraníes también atacaron el edificio del Ministerio de Defensa de Israel y el Aeropuerto Internacional Ben-Gurion, localizados en el área metropolitana de Tel Aviv. Los resultados de estos ataques, incluyendo la destrucción de radares ultraavanzados, reflejan una estrategia de represalia que busca desestabilizar las capacidades militares de sus adversarios.