Neuquén, en la región del Pacífico, ha experimentado una secuencia de días calurosos en los últimos días. Según el informe climático de la Argentina y el Centro Nacional de Climatología, las temperaturas en la provincia de Neuquén se mantienen por encima de los 28°C en la mayoría de las zonas. La situación climática actual presenta un importante balance entre el calentamiento prolongado y la posibilidad de una ruptura en el clima.
Las mediciones indican que los valores máximos diurnos rondan los 32-34°C en las zonas más bajas de la región, mientras que en el Alto Valle se registran temperaturas que superan los 35°C. Este patrón climático se observa desde principios de febrero y está relacionado con la influencia del sur en la zona. El sistema climático actual presenta un fuerte componente de aire cálido que se distribuye en las áreas más abiertas, como el valle del río Limón y otros sectores.
La autoridad interjurisdiccional de cuencas ha advertido sobre la posibilidad de tormentas en las próximas 48 horas. Según sus datos, la probabilidad de precipitación en las zonas montañosas aumentará hasta un 50% en el viernes 20 de febrero. Los expertos alertan que el fenómeno podría ser una respuesta directa al aumento de la temperatura en el área. Los efectos del calor intenso pueden incluir una mayor incidencia de ráfagas en la región, que varían entre 15 y 25 km/h en algunas zonas.
Los efectos de este fenómeno climático en la población local son significativos. En áreas rurales, los agricultores están preparándose para posibles lluvias que podrían beneficiar las culturas de frutas y vegetales. En las zonas urbanas, los sistemas de refrigeración se enfrentan a un desafío mayor en las áreas más cálidas. Además, la calidad del aire en los municipios de Neuquén podría verse afectada por la mayor temperatura, con un aumento en la presencia de partículas en suspensión.
El fenómeno climático actual se relaciona con un cambio en la circulación atmosférica que ha provocado un aumento en la temperatura en la región. La combinación de viento y calor ha creado condiciones propensas a la inundación en zonas de alto riesgo. Los especialistas en climatología señalan que la influencia de las corrientes oceánicas y las fluctuaciones en la presión atmosférica están contribuyendo a este comportamiento. Estos factores son clave para entender la evolución del clima en la región.
El análisis completo de este fenómeno revela que el calor no es un evento aislado. Su impacto en las comunidades locales es multifacético, desde la agricultura hasta la salud pública. Los especialistas recomiendan a las personas en zonas expuestas a la temperatura alta a mantenerse