En el sur de Argentina, el departamento de Tucumán ha emergido como el principal protagonista de un fenómeno climático sin precedentes en el país. Según las últimas informaciones, el área ha experimentado un incremento significativo en las precipitaciones, con reportes de lluvias intensas que han alcanzado niveles nunca antes observados en la región. Este evento, que se previó desde el 18 de febrero, ha generado una serie de consecuencias importantes para la vida cotidiana en el lugar.
El pronóstico oficial indica que desde el miércoles 18 hasta el 26 de febrero, el departamento de Tucumán entrará en un periodo de precipitaciones intensas y por momentos abundantes. Este evento es causado por la interacción entre aire cálido y muy húmedo que ingresa al área, junto con débiles pulsos de aire fresco en altura. El fenómeno, que se espera que se mantenga hasta el 26 de febrero, podría marcar el inicio de un ciclo prolongado de lluvias en la zona.
Los especialistas en climatología destacan que la combinación de estos factores climáticos tiene el potencial de causar un aumento en la actividad de aguas superficiales, lo que podría llevar a una mayor incidencia de desbordamientos en ríos y arroyos. En particular, el río San Juan, el cual es crítico para el abastecimiento de agua en el área, podría ver una afluencia de agua que supera sus límites, generando riesgos para comunidades cercanas a sus margenes.
La situación ha generado una alerta en el área, con autoridades locales indicando que se deben preparar medidas para mitigar posibles consecuencias. En Tucumán, donde el departamento ha sido históricamente el lugar con la mayor cantidad de lluvia en enero, este evento podría ser un reflejo de los cambios climáticos más pronunciados en la región. Según datos anteriores, Tucumán se ha posicionado como la zona de la Argentina con mayor precipitación promedio en el mes de enero.
En la última actualización de 18 de febrero, se ha confirmado que el caso de Cristofer Brito, un joven residente de la zona, ha sido afectado por el fenómeno. Su situación, que se ha vuelto un tema de atención pública, refleja la gravedad del evento climático en la región. Las autoridades locales están trabajando para garantizar que todas las medidas necesarias se tomen para proteger a la población.
El fenómeno también ha tenido implicaciones para la agricultura y la producción en la zona, ya que las áreas agrícolas en el sur de la provincia se enfrentan a un aumento en la actividad de humedad y agua. En particular, las zonas que dependen de la siembra de cultivos que requieren condiciones específicas podrían verse afectadas por la falta de control de la precipitación.
El contexto de este evento también debe ser visto en relación con los últimos años. En 2025, Tucumán ya había sido reconocida como la zona de la Argentina con mayor cantidad de precipitaciones en enero, lo que sugiere un patrón