La desaparición de Robert Duvall, uno de los actores más influyentes en el cine mundial, ha reactivado el interés por una figura argentina que ha sido históricamente invisibilizada: Luciana Pedraza. Nacida en Salta el 5 de enero de 1972, ella no solo compartió su vida con el legendario actor estadounidense, sino que también tuvo un papel crucial en su vida personal y profesional. Aunque su nombre no aparece en las listas de los grandes protagonistas de Hollywood, Pedraza ha sido una figura fundamental en el entorno familiar de Duvall durante más de tres décadas.
La historia de su encuentro comienza en 1996 en una fiesta en Buenos Aires. Según relatos de amigos y familiares, Pedraza conocía a Duvall en un momento en el que el actor estaba en el país por una visita a su esposa salteña. Este encuentro casual, que se convirtió en el «mito de origen» de la pareja, marcó el inicio de una relación que, a pesar de los años, mantuvo una conexión profunda y significativa. La conexión se desarrolló en un contexto donde Pedraza, con su formación en arte y producción, contribuyó a una vida diaria que combinaba el aislamiento de un actor de renombre con la vida cotidiana en el norte argentino.
En 1996, Pedraza, entonces una joven actriz en el ámbito local, se encontró en una fiesta en Buenos Aires con Duvall, quien estaba en el país por una visita a su esposa salteña. Este encuentro fue el punto de partida para una relación que, a pesar de las diferencias culturales y geográficas, se mantuvo sólida. Durante más de 20 años, Pedraza cuidó de su vida privada, ayudando en las producciones de Duvall y siendo una figura constante en su vida personal.
El legado de Duvall en el cine no solo incluye obras como «El padrino» y «Apocalypse Now», sino también una vida personal que, a menudo, se describe como un «rincón secreto» en el norte argentino. Según fuentes cercanas, el actor tenía una estancia en el norte argentino que se transformó en un hotel de lujo, un espacio donde Pedraza y otros miembros de su entorno trabajaron en proyectos artísticos y culturales. Este lugar, ubicado en una región del norte argentino, es hoy un destino turístico para quienes buscan un aire más cercano a la vida cotidiana.
El vínculo entre Pedraza y Duvall se destacó en momentos clave, como el apoyo de Pedraza durante la crisis de salud del actor. Cuando Duvall enfrentó problemas de salud, Pedraza se convirtió en una figura de apoyo, ayudando en la organización de eventos y en la gestión de su vida privada. Su rol no es solo una relación personal, sino un ejemplo de cómo las personas pueden crear un legado más allá de las pantallas.
En los últimos años, el interés por Pedraza ha crecido, no solo por su relación con Duvall, sino también por su propio trabajo en el ámbito artístico y productivo. Ha participado en proyectos que ref