Tensión en Radio Rivadavia: el reconocido conductor Baby Etchecopar experimentó un episodio de salud en vivo durante su programa, generando preocupación entre sus compañeros y oyentes. El incidente ocurrió mientras Etchecopar se encontraba al aire, cuando repentinamente comenzó a sentirse mal.
El equipo de producción, al notar la indisposición del conductor, intentó tomarle la presión arterial en el mismo estudio. Sin embargo, surgieron dificultades técnicas con el tensiómetro, lo que impidió obtener una medición precisa de inmediato. Ante la persistencia del malestar, se solicitó asistencia médica de emergencia.
Minutos después, una oficial de policía llegó al estudio y procedió a tomarle la presión a Etchecopar. La lectura reveló una tensión de 15/8, considerada alta. "Está alta, me voy a morir", bromeó el conductor, intentando aliviar la tensión del momento. La oficial le ofreció la posibilidad de llamar a una ambulancia, pero Etchecopar declinó la oferta, indicando que necesitaba "descomprimir".
El incidente generó un momento de inquietud en la emisora, reflejando la vulnerabilidad de las figuras públicas incluso en el ámbito profesional. La rápida respuesta del equipo y la asistencia de la oficial de policía fueron cruciales para manejar la situación. Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores y Etchecopar pudo recuperarse.
¿Qué le pasó a Baby Etchecopar?
El conductor experimentó una subida de presión arterial mientras se encontraba al aire en Radio Rivadavia. El estrés y el ritmo agitado de la vida mediática pueden ser factores que contribuyen a este tipo de episodios.
Reacciones en redes sociales
El incidente no pasó desapercibido en las redes sociales, donde los usuarios expresaron su preocupación por la salud de Baby Etchecopar y enviaron mensajes de apoyo. El hashtag #FuerzaBaby se convirtió en tendencia en Twitter, demostrando el cariño y la admiración que el público siente por el conductor.
Consejos para mantener una presión arterial saludable
- Realizar actividad física regularmente.
- Mantener una dieta equilibrada, baja en sodio y grasas saturadas.
- Controlar el estrés.
- Dormir lo suficiente.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco.